Uso de Plaguicidas en el Sector Forestal Sueco

Uso de Plaguicidas en el Sector Forestal Sueco

Tipo de medida: Sustitución

El objetivo de esta solución era encontrar una protección no química contra los insectos que fuera aceptable tanto económica como medioambientalmente para todas las partes implicadas en el sector forestal de Suecia.

Población destinataria y entorno

La población destinataria de esta solución eran los trabajadores del sector forestal sueco, que trabajaban con Plaguicidas perjudiciales (productos químicos). Estos productos químicos suelen ser insecticidas profilácticos, como los piretroides sintéticos y los neonicotinoides, y se utilizaban para evitar que los insectos se comieran la corteza de los plantones de árboles jóvenes. Tienen fuertes efectos sobre una amplia gama de insectos, y son perjudiciales para la salud de los trabajadores. Estas sustancias químicas no están claramente clasificadas como cancerígenas, pero están relacionadas con graves efectos adversos para la salud, como ojos y nariz llorosos, problemas respiratorios, problemas cutáneos y alergias. Aunque estos plaguicidas se utilizan en todo el mundo, el problema en Suecia era que la mayor parte del trabajo era estacional, es decir, en verano, y que los trabajadores manipulaban los plantones de árboles pretratados sin ropa protectora, debido a las altas temperaturas de la estación estival.

Pasos

  1. Identificación del problema de los Plaguicidas en la regeneración (1992). Fue entonces cuando la cuestión del uso de insecticidas entró por primera vez en el calendario social de Suecia.
  2. Seminario con inventores e investigadores para describir el problema (1993). Tras el seminario, los investigadores desarrollaron más de 50 dispositivos de protección, que se probaron a lo largo de los años. Sin embargo, sólo unos pocos de esos dispositivos demostraron ser potencialmente útiles, y sus resultados no fueron convincentes. El principal problema era que los insectos eran bastante resistentes, mientras que los plantones de árboles no lo eran. Así que una solución agresiva contra los insectos también acabaría con los plantones de árboles.
  3. Con el fin de acelerar el proceso para encontrar una solución más sostenible y eficaz, se fundó el Comité de Protección de Plántulas (1998). Todas las partes interesadas en el problema de los insecticidas y los plantones de árboles en Suecia pasaron a formar parte del comité y se dividieron las tareas. Por ejemplo, Skogforsk (el Instituto de Investigación Forestal) asumió las tareas administrativas y financieras, y algunas de investigación. La Universidad de Ciencias Agrarias realizó la mayor parte de la investigación y aportó la solución final al problema. Otras partes interesadas, como la Agencia Forestal Sueca y las empresas forestales, comprobaron que el comité seguía su curso y colaboraron en la búsqueda de una solución de todas las formas posibles. Todas las partes interesadas aparecen en las fotos de abajo.
  4. La clave para encontrar juntos la solución fue que, desde el primer día, todas las partes interesadas tenían el mismo objetivo en mente: encontrar una solución para el uso de insecticidas en el sector forestal sueco. Otras partes que quieran entrar en un proceso similar para encontrar una solución al uso de productos químicos en el sector forestal también podrían incluir a partes interesadas medioambientales, como el Consejo de Administración Forestal (FSC). Este proyecto no incluyó al FSC ni a otras partes interesadas medioambientales, ya que las demás partes asumieron esta responsabilidad y el FSC no estaba presente en Suecia en aquel momento.
  5. La solución: en 2001 se encontró una solución. El plan consistía en poner cierto tipo de pegamento a base de agua en los tallos de las plántulas, y luego rociar arena muy fina sobre el pegamento. Esto funciona porque a los insectos no les gusta que les metan arena en la boca y, por tanto, se mantienen alejados de las plántulas. En 2002 se patentó la solución.
  6. Para que esta solución fuera rentable y estuviera disponible a gran escala, se desarrolló una máquina para suministrar el pegamento y la arena. Esta máquina, la Conniflex, se puso en el mercado en 2009, y se ha utilizado cada vez más durante el periodo 2010-2015. El número de plántulas afectadas sigue disminuyendo año tras año, así como el uso de insecticidas. Un papel importante en esta fase del proyecto fue el del FSC, que aumentó la presión sobre las empresas para que redujeran el uso de productos químicos en la silvicultura y encontraran soluciones alternativas.

Financiación

Al inicio de la Comisión (1998), se estimó que el presupuesto anual de este proyecto era de unos 320.000 euros. El proyecto se desarrollaría durante un periodo de cinco años. La mayor parte de la financiación se consiguió mediante un acuerdo con todos los viveros forestales para que pagaran 0,03 céntimos de euro por plantón tratado con insecticida. Como se tardó mucho más de lo previsto en encontrar una solución al problema, el contrato con los viveros forestales tuvo que renovarse varias veces. Los contratos definitivos se redactaron para el periodo 2010-2014. Los costes totales se estiman en unos 6 millones de euros desde el inicio del proyecto.

Lecciones aprendidas

  1. Para desarrollar soluciones comparables a la solución aquí descrita, es esencial identificar el problema y las partes interesadas, y llegar a un acuerdo con todas ellas sobre cuál es el problema.
  2. La financiación de estos proyectos puede ser todo un reto, pero existen soluciones creativas. Este proyecto utilizó varias de esas soluciones, como un precio por unidad, que suele ser atractivo por el bajo tipo de interés para las empresas, y la combinación de varias fuentes de financiación, es decir, fondos de investigación, fondos gubernamentales y fondos de la empresa.
  3. El papel de las partes interesadas y su influencia en el contexto social y político pueden utilizarse para presionar a favor de tu solución.

siembra-protección

Publicado November 28, 2017
Relevancia
Cancerígeno(s) implicado(s):

Sector o sectores implicados

Sobre este caso
País:
Suecia
Para más información, ponte en contacto con
Henrik von Hofsten, Magnus Lindberg
Datos generales

Datos sobre los agentes cancerígenos:

  • Los costes directos de la exposición a cancerígenos en el trabajo en toda Europa se estiman en 2.400 millones de euros al año.
  • Cada año, unas 120.000 personas contraen cáncer por exposición a agentes cancerígenos en el trabajo
  • Anualmente mueren más de 100.000 personas por cáncer relacionado con el trabajo.
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