Cada año, decenas de miles de personas mueren en toda Europa de enfermedades causadas por su trabajo. En muchos casos, la culpa es del cáncer, causado por la exposición a sustancias cancerígenas en el trabajo. Estos riesgos son a menudo invisibles, pero no son inevitables. Para cambiar esto, nos necesitamos mutuamente.
Además de a empleadores y trabajadores, invitamos a una red más amplia de profesionales a unirse a nosotros: inspecciones de trabajo, investigadores, sindicatos, organizaciones de expertos, instituciones educativas y formadores. Trabajando juntos, hacemos visibles los conocimientos, desarrollamos nuevas herramientas y aprendemos de las prácticas de los demás.