Más de 1 millón de trabajadores europeos están expuestos al Formaldehído (cancerígeno 1B), siendo los principales sectores afectados los siguientes: sector de la producción y transformación de la madera, servicios sanitarios e industrias textiles. Los monitores de lectura directa basados en sensores electroquímicos y quimiorresistivos tienen problemas de sensibilidad, selectividad y, por lo general, no pueden recuperarse tras la exposición a concentraciones muy elevadas de Formaldehído.
La ausencia de un protocolo oficial tiene como consecuencia las dificultades para lograr una vigilancia médica adecuada de los trabajadores expuestos al Formaldehído.
Solución
Se ha desarrollado un novedoso sistema de sensores colorimétricos de fibra óptica para el control del Formaldehído. Puede utilizarse para la monitorización in situ, en línea y desatendida.
Tras una importante revisión bibliográfica, se ha propuesto un nuevo protocolo de vigilancia médica específico para los trabajadores expuestos al Formaldehído.
Resultados
Se ha desarrollado un innovador sistema de monitorización del Formaldehído en tiempo real, basado en la absorción de luz en campo evanescente por un revestimiento sensible al formaldehído de una fibra óptica de plástico. El sensor realiza mediciones integradas de 15 min (límite de detección: 0,03 a 0,20 ppmv), seguidas de un proceso automático de regeneración por aire.
El sensor ha demostrado un rendimiento notable cuando se instaló en un proceso de impregnación de papel de una instalación industrial, y podría desplegarse fácilmente en otras industrias y procesos en los que el formaldehído suponga un riesgo laboral relevante. Su robustez, selectividad y sensibilidad, auto-regeneración inteligente y bajo mantenimiento satisfacen los requisitos de una potente herramienta analítica para controlar in situ los niveles de Formaldehído en entornos industriales.
El sistema de vigilancia puede conectarse fácilmente a dispositivos de alarma y a medidas de control específicas (por ejemplo, bloqueo de puertas, ventilación local por extracción, etc.) que se activarían de forma autónoma cuando se superara un umbral de concentración (Directiva Europea 2004/37/CE. Art. 5.k).
Por último, cabe destacar la elaboración del protocolo específico de vigilancia de la salud de los trabajadores expuestos al Formaldehído. La creación de este Protocolo de Evaluación Médica de la exposición al Formaldehído es un paso considerable en la acción preventiva, ya que algunas de las actuaciones que en él se realizan permiten establecer una sospecha potencial de exposición a concentraciones muy bajas de esta sustancia, en función de los síntomas que pudieran presentar las personas expuestas, habiéndose creado una tabla de correlación entre los síntomas que potencialmente pudieran presentar los trabajadores y la concentración ambiental de exposición.
Además, este protocolo propone el uso de indicadores biológicos que, hasta ahora, han sido utilizados y desarrollados por grupos de investigación.
Este proyecto recibió el apoyo financiero del Programa LIFE de la Comisión Europea (LIFE16-ENV_ES_000232).