La restauración de conocidos monumentos históricos de Praga incluyó la limpieza de fachadas mediante limpieza criogénica. Expertos técnicos, arquitectos e historiadores quedaron satisfechos con los resultados y con las condiciones de trabajo de los equipos de restauración.
La limpieza de fachadas suele realizarse con productos químicos o mediante chorreado con diversos medios. La limpieza química suele hacerse con sustancias peligrosas como Diclorometano o Metilpirrolidona. El chorro de arena es peligroso debido a la sílice cristalina, un cancerígeno. Utilizar la limpieza criogénica puede ser una alternativa más segura.