En el hospital OLVG y el UMC de Ámsterdam han creado un sistema robotizado para asumir gran parte de la preparación de la quimioterapia de los auxiliares farmacéuticos. El robot reduce la posibilidad de exposición a sustancias peligrosas, disminuye el esfuerzo de las manos y proporciona al auxiliar más tiempo para otras preparaciones complejas.
Entorno y problema
Los auxiliares farmacéuticos se enfrentan a riesgos cuando preparan la quimioterapia para los pacientes, como sufrir problemas en las manos y estar expuestos a las sustancias peligrosas que se encuentran en la quimioterapia.
Solución
El robot funciona utilizando principios gravimétricos, garantizando el pesaje preciso de viales, bolsas y fluidos en una balanza segura. Cada vial se identifica de forma única mediante sensores de altura y reconocimiento fotográfico. La utilización de un robot mejora la seguridad de los auxiliares farmacéuticos al proporcionar una barrera completa entre ellos y las sustancias peligrosas, creando así un entorno de trabajo más seguro.
Resultados
Al emplear el robot citostático, se evita que los auxiliares farmacéuticos entren en contacto directo con sustancias peligrosas durante la preparación de la quimioterapia, lo que aumenta significativamente la seguridad en el lugar de trabajo. Esta menor exposición es especialmente crucial dada la escasez de técnicos farmacéuticos. Además, el robot agiliza el proceso de preparación, reduciendo las manipulaciones manuales y minimizando el potencial de error humano. Además, facilita el ahorro de costes al optimizar el uso compartido de viales de medicamentos caros.