Los profesionales conocen su oficio. Pero puede que no estén directamente involucrados en la evaluación de riesgos y la posterior elección de medidas técnicas y personales.
Para que cada trabajador esté bien informado sobre los riesgos potenciales asociados con su tarea y, en consecuencia, aplique medidas de seguridad, no es suficiente simplemente difundir información. La participación activa de los trabajadores, predicar con el ejemplo y las pruebas prácticas son complementos clave para la transferencia de información.