Las estimaciones disponibles sobre el número de trabajadores expuestos actualmente al dibromuro de etileno (1,2-dibromoetano) en la UE son muy escasas. En 2006 se calculó que unos 8.000 trabajadores estaban expuestos al dibromuro de etileno en todos los sectores industriales de la UE. La exposición laboral se produce principalmente por inhalación de vapores y por vía cutánea. El dibromuro de etileno tiene una clasificación armonizada como cancerígeno de categoría 1B según el Reglamento CLP (cancerígeno presunto). El efecto previsto para la salud tras una exposición crónica al dibromuro de etileno en los trabajadores es la cancerogenicidad en el lugar de contacto. En los seres humanos, el dibromuro de etileno también provoca efectos en el sistema reproductivo masculino (una disminución de varios parámetros espermáticos).
Dónde se producen los riesgos
Históricamente, el dibromuro de etileno se usaba principalmente como aditivo captador de plomo en la gasolina. Este uso disminuyó tras la prohibición de la UE de los combustibles con plomo, aunque el dibromuro de etileno sigue utilizándose como captador de plomo en los combustibles para aviación y de competición. En el pasado, también se usaba mucho en Agricultura como plaguicida y como componente de fumigantes para suelos y cereales.
Actualmente, el dibromuro de etileno se utiliza como disolvente no inflamable para ceras, resinas y gomas, en formulaciones para el control de insectos y en preparaciones de tintes. También sirve como producto intermedio en la fabricación de ciertos compuestos químicos orgánicos, como en la síntesis del bromuro de vinilo.
La industria química es el sector con mayor exposición al dibromuro de etileno, siendo los operadores de proceso y los técnicos de procesos (por ejemplo, en mantenimiento, formulación o procesos) las profesiones más expuestas. Las tareas relacionadas con los procesos de mezcla y vulcanización son las que suscitan mayor preocupación. La exposición también puede darse en el ámbito de los ensayos y análisis técnicos, así como en la investigación y el desarrollo científico (químicos analíticos, técnicos de laboratorio, etc.).
Más sobre la sustancia
El dibromuro de etileno es un líquido incoloro y denso que tiene un olor ligeramente dulce, parecido al del cloroformo. Es soluble en agua y miscible con la mayoría de los disolventes orgánicos. El dibromuro de etileno procede principalmente de actividades humanas. El dibromuro de etileno es muy móvil y puede encontrarse en las aguas subterráneas. Existe un valor límite de exposición laboral vinculante en toda la UE de 0,8 mg/m³ en el aire.
Riesgos para la salud que pueden surgir
La exposición laboral al dibromuro de etileno suele producirse por inhalación de vapores. Sin embargo, el dibromuro de etileno también se absorbe a través de la piel.
La exposición a corto plazo al dibromuro de etileno puede provocar daños en el corazón, los pulmones, los riñones y la piel.
No hay datos fiables sobre si el dibromuro de etileno provoca cáncer en las personas, pero sí es un potente cancerígeno multisitio en animales. Los estudios sugieren que la exposición a largo plazo a esta sustancia puede provocar cáncer de nariz y de pulmón, así como efectos adversos en la reproducción y la fertilidad de los trabajadores.
Qué puedes hacer
La medida más recomendable para eliminar el riesgo de exposición es la sustitución por alternativas más seguras que no contengan dibromuro de etileno o mediante un cambio en los procesos. Cuando no sea posible sustituir el dibromuro de etileno, o cuando este se genere como subproducto, debes adoptar medidas para reducir la exposición.
La forma más eficaz de evitar la exposición al dibromuro de etileno es desarrollar y utilizar sistemas automatizados o cerrados en los que no haya contacto directo con el trabajador gracias a una separación física. El dibromuro de etileno debe producirse en sistemas cerrados con captura de vapores, transportarse por tuberías cerradas y utilizar conectores de acoplamiento de bajas emisiones para minimizar las emisiones durante el trasvase. El dibromuro de etileno debe almacenarse en lugares protegidos contra daños físicos y separado de metales químicamente activos.
Cuando no sea técnicamente posible sustituir el dibromuro de etileno y no se pueda trabajar en un proceso cerrado, hay que adoptar medidas técnicas para garantizar que el nivel de exposición de los trabajadores se reduzca al nivel más bajo que sea técnicamente posible.
Esto incluye el uso de ventilación por extracción local y ventilación general por dilución. Toma medidas para garantizar una higiene general adecuada en el lugar de trabajo, con una limpieza regular y un almacenamiento higiénico. Tras la medición inicial de la exposición para la evaluación de riesgos, realiza evaluaciones periódicas de la exposición para comprobar si las medidas técnicas que tienes implantadas son eficaces o si es necesario tomar medidas adicionales.
Limitar estrictamente el tiempo que los trabajadores pasan en entornos de trabajo con exposición (por ejemplo, mediante turnos) y restringir el acceso a esos lugares de trabajo son medidas organizativas importantes para reducir la exposición. Hay que informar a los trabajadores de los posibles riesgos asociados a las tareas que implican el uso de dibromuro de etileno. Los empresarios deberían formarles e instruirles regularmente sobre cómo trabajar de forma segura con el dibromuro de etileno. Hay que proporcionar instalaciones adecuadas para lavarse y asearse, y dar a los trabajadores tiempo suficiente para tomar medidas de higiene.
Es necesario realizar un seguimiento médico de los trabajadores expuestos a sustancias peligrosas y, por eso, hay que animarles a que informen de cualquier síntoma precoz, como los que afectan al corazón, los pulmones, los riñones y la piel.
Asegúrate de que los trabajadores dispongan de equipo de protección personal adecuado, como ropa protectora y guantes. Se recomiendan medidas de protección para reducir la absorción cutánea del dibromuro de etileno, debido al riesgo de absorción por la piel. El equipo de protección personal solo debe utilizarse como último recurso y de forma temporal, una vez que se hayan agotado todas las posibles soluciones técnicas y organizativas.
Referencias: ECHA, OIM, RAC, CE